Un niño es víctima de las apuestas de los dioses y sufre una maldición que le quita el sueño: todos aquellos a los que bese caerán profundamente dormidos. El hechizo se romperá cuando bese a su amor verdadero.
Bonita es poco. Liu Siyi bebe, a chorro, de los cuentos de hadas, principalmente de La bella durmiente, para plantearnos la cuestión de si sus conceptos están desfasados. Y lo hace con una película encantadora, de estética deslumbrante, que os va a mantener toda la sesión en vela.